
Detener la pesadilla de “carnes quemadas por fuera, crudas por dentro”
Cualquiera que haya trabajado en una cocina sabe cuán frustrante es cocinar pedazos gruesos de carne. Se sube al máximo la temperatura del horno; la superficie de la carne parece perfecta, pero al cortarla, el centro sigue estando frío. La calefacción convencional simplemente no es suficiente para calentar todo el trozo de carne al mismo tiempo.
Por eso utilizamos lámparas de infrarrojo de onda corta. En lugar de solo emitir aire caliente, estas lámparas envían energía directamente hacia las proteínas de la carne. Esto hace que las moléculas de agua en el interior de la carne vibren, permitiendo que tanto el centro como la superficie se calienten al mismo tiempo. ¡Ya no hay necesidad de adivinar!
Cómo funciona realmente esta tecnología
El secreto está en que estas lámparas utilizan un revestimiento de cuarzo lleno de gas halógeno. Esto evita que el filamento se ensucie, lo que significa que la luz permanece brillante y constante. No se atenúa con el paso del tiempo.
Además, contamos con un controlador PID para mantener todo bajo control. Esto permite ajustar la potencia de forma rápida. Es muy útil, ya que evita que la superficie de la carne se queme demasiado rápido, dándole así tiempo al calor para llegar al centro de la carne.
Cambiar las bombillas sin problemas
Cuando una bombilla se rompe durante un momento de alta demanda, no hay tiempo para complicaciones. La mayoría de nuestras bombillas de repuesto tienen conectores tipo R7 o similares. Basta con sacar la antigua y colocar la nueva. Muy simple.
El vidrio de cuarzo está diseñado para permitir que la energía infrarroja pase a través de él, sin absorberla. Esto mantiene la eficiencia alta.
Una advertencia importante: debe asegurarse de que la tensión y la potencia sean exactamente las mismas. No intente “mejorar” la potencia. De lo contrario, es probable que dañe el circuito de control o incluso haga que la carcasa de la lámpara se derrita. No es algo bueno.
Algunas cosas a tener en cuenta
El calor infrarrojo es intenso. Esto genera mucha presión sobre la parte superior del horno. Aunque el calor instantáneo es genial para acelerar el proceso de cocción, esa radiación puede ser dañina para elementos como juntas o cables, si estos no están diseñados para resistirla.
Asegúrese de mantener las rejillas de ventilación despejadas. Si el calor se acumula alrededor de los conectores, las bombillas se quemarán mucho antes de lo esperado. Déles algo de espacio para respirar.