
Cuando la fila de platos se alarga y es necesario mantener la temperatura adecuada sin que todo se ablande, una lámpara de calefacción para buffets resulta muy útil. Lo que se necesita es un calor que distribuya uniformemente sobre la superficie del plato, sin que los bordes se quemen mientras el centro permanece frío. Aquí es donde entra en juego la tecnología de tubos de cuarzo infrarrojo de onda corta.
Lo importante detrás de toda esta tecnología
Elegimos estos tubos porque responden rápidamente y entregan energía radiante concentrada. Se obtiene calor en cuestión de segundos, y el haz de luz se distribuye uniformemente sobre el plato, sin zonas demasiado calientes. Esto significa que se puede mantener una temperatura constante de 160°F a 195°F, sin que las proteínas se sequen o el pan se ablande. El elemento eléctrico funciona a 240V para garantizar una salida constante de calor. El soporte ajustable permite controlar la distancia y la intensidad del calor. Un protector de vidrio templado protege el cuarzo al mismo tiempo que permite que los rayos infrarrojos pasen a través de él, lo que facilita su limpieza.
Por qué funciona bien en una línea de buffets
El tiempo es clave. La lámpara mantiene los platos a la temperatura adecuada, sin generar ese ambiente húmedo y sofocante que se tiene con las mesas de vapor. De esta manera, las cáscaras de los alimentos permanecen crujientes, los glases siguen brillantes y los alimentos fritos mantienen su textura. Se logra una distribución uniforme del color en todo el plato, sin gradientes desde un lado a otro.
Dado que los emisores de cuarzo se calientan según sea necesario, no se desperdicia energía durante períodos de menor actividad. Además, la lámpara sigue funcionando bien incluso cuando se cambian los platos rápidamente.
Qué hay que tener en cuenta
Es importante asegurarse de que la lámpara esté montada correctamente. Hay que utilizar recipientes compatibles y un sustrato estable. Si el montaje no es adecuado, el haz de luz se desvía y el calentamiento no será eficaz. También es importante mantener alejados los materiales inflamables y los plásticos del campo de radiación. El cuarzo puede funcionar de manera fiable durante miles de horas, pero hay que tratarlo como cualquier otro elemento caliente: limpiarlo solo después de que se enfríe. Además, es conveniente tener tubos de cuarzo de repuesto para poder reemplazarlos rápidamente cuando sea necesario.